miércoles, 5 de octubre de 2016

Destino Italia

La cultura italiana es una de las más ricas del mundo.Los Italianos del centro y sur del país tienen grandes influencias de lo tradicional y de la cultura mediterránea y son gentes de aspecto moreno y cabellera oscura.Italia es reconocida por su arte, su cultura y sus numerosos monumentos,así como por su gastronomía, su estilo de vida, su pintura, su diseño, cine, teatro, literatura y música.Este verano tuve la oportunidad de vivir entre esta maravillosa cultura durante tres semanas en las que me volví una más en una familia Italiana, y aprovechando este hecho decidí dedicar una de mis colecciones a uno de los países más importantes para la industria de la moda.

HISTORIA DE LA MODA ITALIANA
La historia de la moda italiana comienza en la antigua Roma. Tanto los hombres como las mujeres en la antigua Roma llevaban túnicas. La túnica era una prenda simple y corta  cerrada por  atrás sujetada por un cinturón. Las mujeres llevaban un vestido largo llamado estola sobre la túnica y una bola, envolver, que cubría la cabeza al salir. Sólo la túnica era la vestimenta común para la mayoría de los hombres en el mundo romano. Sin embargo, los ricos también llevaban la toga. La toga era muy larga y envuelta alrededor del cuerpo. Esta prenda era cara y compleja, por lo que es un claro signo de riqueza y estatus.
Pero no es hasta el fin de la segunda guerra mundial que la moda italiana comienza a destacar entre las grandes potencias de la industria de la moda, ya que esta por primera vez adquiere una originalidad propia.En 1945, gracias al famoso Plan Marshal, muchos empresarios emprendieron la tarea de la reorganización de las fábricas italianas con el fin de de revitalizar al país, muy debilitado después de la guerra. La moda pasó a convertirse en la piedra angular de la recuperación de la posguerra de italiana. La dramática transición de la moda italiana después de las ruinas de la posguerra se notó a partir de los desfiles que se empezaron a celebrar en Florencia, en la década de los Años 50 en la famosa Sala Bianca (Florencia), que contribuyeron en gran medida a impulsar a la moda italiana hasta el estrellato mundial. 

Durante la década de 1950 a 1960, muchas películas hollywoodienses se rodaron en Italia, lo que tuvo un gran impacto en la moda italiana.Actrices como Audrey Hepburn y Elizabeth Taylor se convirtieron en las mejores embajadoras de estilo de la moda italiana, alimentando el apetito internacional por la ropa de lujo Made in Italy.

El entusiasmo por la sastrería italiana se hizo muy popular a nivel internacional gracias a las imágenes de los actores y actrices italianos elegantemente vestidos. Los trajes de Marcello Mastroianni en la película de 1960 La Dolce Vita contribuyeron en gran medida a popularizar el traje italiano en todo el mundo.Este tipo de trajes, además de la tela, requieren precisión en el corte, un perfecto ajuste con detalles de fino acabado. Algunos detalles como la forma de un bolsillo o de la manga, a menudo diferenciaba un traje napolitano de uno fabricado en Roma.Desde principios de 1970, la popularidad de la Haute Couture italiana dio paso al entusiasmo por la moda “Made in Italy”. Gracias a la prensa especializada, a la publicidad y a sus fábricas, Milán se convirtió en la nueva capital de la moda italiana.
A PIE DE CALLE
En Italia comprendí la gran importancia que tiene la moda para sus habitantes, ya sea adquiriendo una prenda o accesorio de marca sin importar la situación económica de estos.A pesar del gran parecido que siempre se ha mencionado entre nuestras culturas, me chocó como jóvenes de nuestra edad y de  clase media lucían bolsos de Patrizia Pepe o Liu-jo pero con la diferencia de que estos lucían ropas compradas en tiendas low-cost como Alcotts (similar al Primark) y OVS (similar a H&M).Lo cual destaco debido a la diferencia entre la juventud española,ya que esta se preocupa mas por las prendas de ropa que por sus accesorios .Mientras que un habitante español medio suele ser bastante vanidoso para  preocuparse por la marca de su vestimenta,como máximo ahorra para poder adquirir una pieza de ropa de marcas como Ralph Lauren o Hollister. En cambio cualquier joven Italiano medio se desvivirá por unas gafas de Dolce and Gabbana o un bolso de Michael Kors en el día de su cumpleaños,aunque después no disponga de grandes dispositivos electrónicos. En cuánto a su forma de vestir, no pude dejar pasar su gran originalidad y riesgo a la hora de combinar prendas.Estos suelen hacer variaciones bastante extravagantes, ya sea combinado una falda de tul y una camiseta de estilo deportivo o un vestido formal combinado con unas bambas de colores llamativos como el  dorado, siempre consiguiendo un look bastante elegante e innovador a pesar de su desbocada descripción.Durante mi estancia en la ciudad de Nápoles, una de las grandes marcas italianas,Dolce and Gabbana despertó el entusiasmo de los ciudadanos cuando eligió a esta para presentar su colección de Otoño/Invierno 2017. Concretamente en el Castillo Del huevo (Castel dell’Ovo en italiano) el cual situado en el puerto de la ciudad ofrece unas maravillosas vistas de la ciudad y del mar.Muchos de sus habitantes pudieron disfrutar del espectáculo y de la visita de grandes celebridades como Sophia Loren un gran referente para la cultura Italiana.La marca no solo celebró el desfile allí sino que realizó su nueva campaña entre las calles de la ciudad,utilizando a la  sorprendida población Napolitana como extras en sus fotografías.Destaco este hecho debido a que uno de mis diseños esta inspirado en esta marca debido a que siempre he apreciado sus anuncios publicitarios y sus extravagantes desfiles, así que cuando una amiga Napolitana me habló del espectáculo, no pude evitar inspirarme en esta marca para la creación de mi conjunto Italiano.
   

 MARCAS QUE INSPIRARON EL CONJUNTO

                                       


Como he mencionado anteriormente, el conjunto esta inspirado en la famosa marca italiana Dolce and Gabbana, como podéis observar esta siempre pretende reflejar la cultura italiana en todas sus colecciones y anuncios publicitarios.El top de mi conjunto esta inspirado en el que lleva la modelo Bianca Balti en la imagen situada a la izquierda.Este lleva un estampado bastante colorido con motivos florales, y pensé que sería una buena idea utilizarlo como referencia ya que pienso que refleja la gran variedad vegetal y campestre que hay en Italia, es decir siempre que pensamos en Italia a parte de su gran variedad culinaria pensamos en los grandes campos llenos de viñas que rodean las carreteras.Por último, el conjunto dispone de un accesorio que no he argumentado antes,que es una corona de flores rojas y negras que combinan con los colores utilizados en el conjunto y es muy popular la utilización de estas en los desfiles de la marca.

lunes, 3 de octubre de 2016

Bocetos definitivos

Los esbozos son una parte muy importante de cualquier diseño, pues son los dibujos o ilustraciones que hace un diseñador de moda para ilustrar las ideas que tiene en mente respecto a un nuevo diseño creado por el. A partir de este, se crea la prenda de ropa deseada, es por eso que hacer esbozos de moda es una parte muy importante en la creación de un nuevo atuendo. Nosotras hicimos tres esbozos cada una, en total nueve, teniendo en cuenta lo que teníamos pensado costumizar, uno basado en cada país, aunque, en un primer momento, hicimos otros tres esbozos basados en las estaciones que cada una de nosotras habíamos escogido. En ese momento no teníamos un estilo generalizado claro, y tampoco sabíamos exactamente como vestir a los maniquíes.

Tuvimos muchísimo problemas a la hora de escoger un único estilo de dibujo (un estilo en común para todas), pues cada una tenemos una forma de dibujar muy distinta, por eso, siguiendo el consejo de nuestra primera tutora del treball de recerca, nos pusimos manos a la obra y buscamos imágenes de esbozos de diseñadores famosos, tales como Karl Lagerfeld, Jean-Paul Gaultier o de ilustradores como Hayden Williams. Después de realizar muchas pruebas en papel, basándonos en estos modelos tan influyentes, nos decantamos por usar un estilo propio más animado, que combinara los estilos ilustrativos de las tres. Utilizamos acuarela para pintar los esbozos porque, de esta manera, podíamos conseguir todos los tonos que quisiésemos con solo mezclar algunas colores y añadir o quitar agua del pincel, así que nos pareció el material ideal, aunque también tuvimos en cuenta que la acuarela y los lápices de colores son los materiales más utilizados a la hora de hacer dibujos de moda. Los colores son por lo general muy vivos y alegres, aunque dependiendo de la tela y el diseño, estos esbozos contienen colores mas pasteles o mas oscuros.

Nos fijamos en el hecho de que en absolutamente todos los esbozos de moda las “modelos” están colocadas y dibujadas haciendo alguna acción (coger un paraguas, caminar, ponerse la mano en la cadera, etc.), es por esa razón que nuestros esbozos también muestran movimiento, y no son heréticos.

Aida




ESCOCIA                                      EGIPTO                                       TAILANDIA


Daniela
                        

             INDIA                                   MÉXICO                                 JAPÓN

                                                                   María 
                  
         INGLATERRA                                 FRANCIA                                          ITALIA
             

Los cambios también son la clave

En un principio, teníamos una idea totalmente distinta de lo que queríamos hacer con nuestro treball de recerca, teníamos una meta por cumplir totalmente diferente a la que tuvimos después, porque en un inicio, nos habíamos decantado por hacer nuestros outfits inspirados en una estación del año concreta, de hecho, siguiendo el consejo de nuestra primera tutora del trabajo, hicimos recortes de muchas revistas, tales como VOGUE, COSMOPOLITAN, ELLE, GLAMOUR... Para así tener un punto de partida para inspirarnos y un punto de referencia para los colores que debíamos utilizar, los cortes de cada tela según la estación... Todo esto lo recopilamos, cada una de las tres, en una superficie rígida acartonada. Aida se inspiraba en el verano, María en el otoño, y Daniela en la primavera.
             Primavera (por Daniela)


                  

Verano (por Aida)

                       Invierno (por Maria)                           
Pero esta idea dio una vuelta de 180º cuando se nos ocurrió que, para que los diseños fueran más llamativos y variados, y teniendo en cuenta nuestro gran amor y aprecio por la diversidad cultural, además de nuestra pasión por el turismo y las tradiciones ajenas a las nuestras, podíamos crear looks tradicionales de distintos países, combinando el estilo moderno con nuestro estilo, el estilo tradicional del país, y lo que se nos viniese a la cabeza cada vez que veíamos las ropas más características de cada región, teniendo de ante mano información muy variada de cada país, de cada sitio. Realmente nos pareció algo MUY ORIGINAL, ya que nunca habíamos oído que alguien hiciera algo así en un trabajo, así que nos decantamos por esta segunda nueva idea, y dejamos de lado la primera.

No solo cambió la visión de futuro para nuestro treball de recerca, sino que también cambiamos TODO lo que ya teníamos hecho, y tuvimos que desecharlo, y volver a crear nuevo material, como por ejemplo los bocetos, que antes eran dedicados e inspirados en las estaciones, también las modelos que vestirían nuestra ropa y la estructura y decoración de nuestra pasarela. Esto, por supuesto, supuso mucho trabajo, pero conseguimos coger el hilo y empezar desde cero.

También, inicialmente, teníamos en mente que nuestro trabajo en papel o físico estuviese plasmado en un simple dossier con imágenes y texto, pero después se nos ocurrió la idea de crear esta revista, para así poder consumar el ámbito de “diseño gráfico” que teníamos en mente llevar a cabo e incluir en el trabajo. Asimismo, nos pareció una forma muy interesante de plasmar todos nuestros logros.

Destino India

La India, un país lleno de cultura, con un largo y conocido pasado, me ha cautivado, y es que ¿quien no ha visto nunca un vestuario hindú? Ya sea en las famosisímas películas de Bollywood, como en las noticias, o en las mismas calles de nuestra ciudad, al menos una vez hemos apreciado los colores brillantes de las telas y sus deslumbrantes adornos dorados o plateados.

Básicamente, he decidido dedicar una parte de mi colección a la India porque hace unos meses tuve la suerte de encontrar el videoclip de Kajra Reuna, una de las canciones de Bunty Aur Babli, una de las muchas películas que ha producido Bollywood, en el que participan la bella ganadora del concurso Miss Mundo en el año 1994, Aishwarya Rai. En el vídeo pude observar los bailes de las mujeres, y, aparte, el maravilloso trabajo de las encargadas del vestuario, lleno de colores, adornos, y brillos, que transmiten alegría y juventud a quien los viste.

Me he inspirado, más que nada, en este videoclip, pero también he investigado mucho sobre la ropa hindú femenina, viendo vídeos, películas, muchas páginas y foros de internet repletos de imágenes. El maquillaje, los peinados y los complementos también tienen un papel muy importante en la vestimenta tradicional, son prácticamente algo imprescindible, es por eso que he decidido crear una corona con cadenas doradas, para darle más vida y realismo al outfit, y un maquillaje potente, con unos ojos muy ahumados y marcados con el lápiz negro.

Me he basado en la falda de Aishwarya para hacer la mía, que a diferencia de la suya, es rosa pastel, circular, con un “cinturón” de brillantes dorados cosidos en la cadera, y un bordado cosido también dorado, en la parte inferior de la falda. Para la camiseta, he decidido coger una típica falda para bailar la danza del vientre, utilizando las monedas o cuentas de esta para decorarla. La espalda de este top és abierta, con cuerdas para ajustar según el tamaño de la espalda de la modelo.

Destino México

México es uno de los países más conocidos del mundo, por su deliciosa (y grasienta, todo hay que decirlo) comida picante, y por sus habitantes, llenos de alegría y de tradición, característica que se han visto reflejadas en su forma de vestir y en su ropa más folclórica, repleta de gravados florales y animales, con vestidos, ponchos, camisetas, pantalones y sombreros llenos de colores y ondulaciones.

En la actualidad, tanto en México como alrededor del mundo, los habitantes del país llevan ropa basada en la moda occidental, debido a la globalización, pero todavía son muchos los mexicanos que son fieles a sus tradiciones y que no abandonan el hecho de confeccionar ellos mismos la ropa y todas las piezas que visten, basándose en sus costumbres más ancestrales y su moda más práctica y tradicional.

Como México es un lugar repleto de vegetación y donde, de hecho, hace mucho calor, las temperaturas suelen ser muy altas en todo el territorio, y como consecuencia de ello, la ropa tradicional mexicana es fresca, cómoda y llena de bordados inspirados en la naturaleza tan variada de sus paisajes.

Tanto en el país de México como en muchas otras civilizaciones, hay muchos tipos de prendas tradicionales, aunque todas siguen unas pautas básicas, pues todas son piezas llenas de colores vivos y fuertes, que en un principio fueron elaboradas de algodón y fibras (como corteza y el agave), y más tarde, debido a la colonización española, de lana y seda. Teniendo en cuenta estas características, he decidido crear mis diseños basados en México, de estos materiales, para serle fiel a las tradiciones y al país en el que me he inspirado para crear este outfit.

Aunque la moda nunca ha sido un factor importante en el México más clásico, los trajes tan llamativos de las mujeres pueden llegar a costar mucho dinero, pues cautivan al público nacional y extranjero por el diseño de sus colores y texturas, haciendo de estas prendas una mezcla de técnicas coloniales y símbolos indígenas (de hecho cada región de México borda la tela con motivos distintos, siguiendo sus costumbres y rituales) que tienen relación directa con la cultura maya y azteca.

Algunos de los trajes tradicionales en los que me he inspirado son los siguientes:





El huipil es una blusa o un vestido (generalmente blanco), típico de la cultura mexicana adornado con motivos florales o asimétricos coloridos que suelen estar bordados a la tela. Es la vestimenta propia de los indígenas y mestizos de la parte del sur de México y Centroamérica. El huipil consta de la misma dimensión desde arriba hasta abajo, y está cosido lateralmente, con dos aberturas para los brazos y una más en forma de rectángulo para la cabeza. El cuello, las mangas y también la parte inferior el vestido están decorados con motivos de gran colorido, generalmente bordados.





El quexquémitl es una prenda característica de la indumentaria indígena de México. Está destinada a ser casi una capa donde la cabeza tiene que pasar a través de la apertura del centro, como si de un poncho se tratara, mientras que las esquinas de la tela quedan colgando en los cuatro lados. No son sólo las mujeres mexicanas las que visten los  quechquemitl, pues esta una prenda omnipresente. La palabra “quexquémitl” viene del náhuatl (una de las más antiguas lenguas indígenas), y significa “punta del cuello”. Es muy probable que provenga de la costa del Golfo de México, donde ésta pieza es, en la actualidad, la prenda característica de las mujeres indígenas de la región. El quexquémitl se trabaja principalmente con telas de algodón o gruesos hilos de lana, tejidos en un telar de cintura, siguiendo las técnicas milenarias de los pueblos mesoamericanos.

Existen varias maneras de confeccionarlo. La más sencilla es con dos fragmentos cuadrados de tela que se cosen por los lados, de manera que forman un rombo con un hueco para meter la cabeza por él, mientras que la otra forma consiste en el uso de dos piezas rectangulares de tela. Los lados menores son cosidos a los lados mayores, de manera que en el centro de ellos quede un orificio para la cabeza, de esta forma se crea el “poncho”.

El rebozo es otro tipo de prenda tradicional mexicana, exclusiva para el uso de las mujeres; es de forma rectangular y de una sola pieza, los rebozos miden de 1.5 m a 3 m de longitud, y están hechos con materiales como algodón, seda, lana o incluso articela. Esta prenda es parecida a una bufanda, con la diferencia de que los rebozos no tienen como función proteger el cuello del frío o del viento, si no que estos pueden cumplir con diversos trabajos, como por ejemplo el transporte de productos del mercado, o cargar a un bebé en la espalda, aunque también se pueden utilizar como un chal o un accesorio más que adorne la vestimenta.

El rebozo alcanzó mucha importancia, tanta, que incluso en el siglo XVIII se dictaron leyes y reglas para la elaboración en cuanto al tamaño, el tejido, la clase de hilo y el dibujo estampado en ellos. Al igual que otras prendas, el rebozo tiene símbolos únicos como el color y el entretejido de los hilos que identifican el origen de las personas dependiendo de la comunidad que los confecciona y utiliza. A causa de su naturaleza folklórica, el rebozo es usado a menudo como parte del traje típico de los bailes mexicanos tradicionales.

Los vestidos de puebla son prendas únicas hechas a mano por los artesanos, estos vestidos son muy característicos de México, pues son las prendas que usan las mujeres durante los días especiales del año, como por ejemplo una fiesta, un festival, etc. También son vestidos utilizados por aquellas mujeres que forman parte de algún grupo coral tradicional, donde se hacen coreografías típicas del país. Estos vestidos tan tradicionales representan a la perfección el folclor mexicano, pues, al igual que la mayoria de prendas tradicionales, están llenos de color y de bordados representativos del territorio, con la diferencia de que estos son más elegantes y menos comunes.

El vestido de puebla está formado por un escote aguado con volantes, que, en la mayoría, deja los hombros desnudos. Los volantes pueden tener diversos colores o ser monocromos, pero siempre teñidos de colores vivos y cálidos, en el caso de que el vestido contenga mangas, estas son abullonadas y pequeñas. La falda que forma el vestido suele ser acampanada y larga, llegando hasta los talones, y decorada, al igual que la parte de arriba, de preciosos bordados con significado oculto. El vestido está hecho de telas suaves y poco pesadas, como el algodón, pues este otorga confort gracias al tejido transpirable. La ropa tradicional mexicana se pensó para la comodidad, y es suelto por las altas temperaturas de México.
Cuando las mujeres llevan puestos los vestidos de puebla, suelen recogerse el pelo con un moño adornado con cintas de colores y flores, también suelen vestir zapatos en punta.



Los llamados sombreros mexicanos o sombreros de charro son muy famosos alrededor del mundo, y de hecho, son unos de los símbolos mas conocidos a medida internacional de México. Estos sombreros forman una parte muy importante de la ropa mexicana. El sombrero de Charro hace referencia al simple hecho de que este sombrero tiene un ala y que son llevados por los charros (más conocidos en España como jinetes). El famoso sombrero está hecho de fieltro de lana, de pelo de liebre o de paja de trigo, dependiendo del propietario, pues estos sombreros también son utilizados por los campesinos, porque son una auténtica protección para el brillante sol de Jalisco, y en el caso de los jinetes, también para la caída desde el lomo de un caballo. Por eso el verdadero sombrero de charro es de ala ancha, levantado de la parte posterior; lleva en la copa cuatro "pedradas" que le dan resistencia en caso de impacto. Para ese último caso es mejor el sombrero hecho de palma, que es más sólido sin ser demasiado pesado.

Lo cierto es que la ropa mexicana es, de por si, una ropa hecha, pensada y diseñada para que, quien la lleve puesta, se sienta cómodo, fresco y seguro, ya sean por sus transpirables tejidos, como por la rigidez o la fortaleza de sus materiales. Los mexicanos son personas muy tradicionales y fieles a su cultura, es por eso que las prendas mexicanas, desde nuestro punto de vista, pueden ser un poco excesivas en cuanto a colores o figuras bordadas, pero lo cierto es que todas estas decoraciones contienen mensajes ocultos, que cuentan historias del pasado del territorio, todo tiene un significado, por eso me he basado en todas estas características, porque quiero que mi colección tenga ese toque significativo que quiero transmitir a quien se la ponga, y también porque México es un país que siempre me ha gustado, porque recuerdan y tienen en cuenta sus raíces indígenas, y toman parte de ellas para crear cosas hermosas, ya sea en la moda como en el mismo arte de la pintura, la escultura, etc.

Destino Japón

Como muchos de nosotros sabemos, una de las formas más conocidas de vestir al rededor del mundo es la que tiene Japón, llena de folclor, historia y tradición, con atuendos llenos de significado y cultura.

Actualmente, en Japón la gente viste como cualquier occidental, con unos buenos pantalones, una bonita camiseta, unos zapatos comunes y una chaqueta que abrigue, pero, en la antigüedad, cuando aún se podría decir que había sumarais y todas las dinastías estaban en la flor de la vida, las mujeres y los hombres japoneses vestían yukatas (o kimonos), que son nada más y nada menos que batas largas que llegan hasta los tobillos y que se utilizaban siempre gracias a su comodidad y su elegancia, aunque, obviamente, hay distintas clases de yukatas, que van desde lo más sencillo y coloquial, hasta lo mas caro, recargado y complejo.

Son seis las clases de “vestidos” que se podrían considerar un yukata:

Los jinbei (甚平) son es un tipo de ropa japonesa tradicional usada por los hombres, mujeres, niños, niñas y bebés incluso durante el verano, estos se usan generalmente como un pijama o como ropa para estar por casa. A veces estos se utilizan como sustituto de los yukatas durante los festivales de verano. Los Jinbei de las mujeres tienden a ser de colores más brillantes y con frecuencia cuentan con grabados de personajes de la cultura popular y motivos folcloricos.

Són conjuntos que consisten en una parte superior y pantalones cortos a juego, aunque algunos tienen pantalones largos y otros vienen con dos pantalones cortos y largos. Los Jinbei tradicionales están hechos de cáñamo o algodón y están teñidos de colores uniformes. La parte superior se asemeja a una chaqueta de manga corta o sin mangas que cae a las caderas. Sus costuras se tejen de manera muy informal para permitir la ventilación durante el verano, manteniendo la cobertura.



El keikogi (también llamado dōgi), es el atuendo o uniforme que visten los japoneses en las clases de artes marciales. Esta vestimenta fue creada por Jigorō Kanō en el año 1907, para vestirlo en las clases de judo, pero con el paso del tiempo, el dōgi se ha ido popularizando, por lo cual actualmente se utiliza en muchos otras artes marciales, como por ejemplo el karate, el aikido, el kendo, el ninjutsu, etc.

Comúnmente se compone de tres elementos: una chaqueta sin botones o uwagi (上着); un pantalón, denominado zubon (ズボン) y el cinturón, denominado obi (帯). En algunas ocasiones se incluye el uso de una hakama (袴) (que es una falda pantalón más larga y con pliegues). El nombre y algunas características varían dependiendo para la práctica de qué arte será usado. El color es generalmente igual y blanco en el uwagi y el zubon siendo el color del obi diferente muchas veces indicando el nivel del practicante, por ejemplo, en esta foto, podemos ver que el alumno es cinturón negro.




Los jūnihitoe (十二単衣) son kimonos utilizados en un pasado (y actualmente en celebraciones y festivales), por las damas de la corte de Japón. Estos son trajes muy complejos, pues se componen de doce capas, y elegantes.

El jūnihitoe comenzó a aparecer alrededor del siglo X, durante el Período Heian. Las diferentes capas de esta vestimenta son de seda, incluidas las prendas íntimas, que van seguidas de otras capas y que son finalmente cerradas por una capa final o bata. El peso total de este kimono tan caro y elaborado podía ser de, incluso, más de 20 kilos.

Los colores, que tienen poéticos nombres como “ciruela roja de la primavera”, y los arreglos de las capas, son muy importantes. Las capas son casi indistinguibles, excepto alrededor de la mangas y el cuello. Aparte de sus ropas, las damas japonesas dejaban crecer su melena metros y metros, y sólo lo llevaban corto a los lados de la cara en forma de capas. Estas melenas se solían recoger en forma de moño tradicional.

El kimono (着物), que significa “cosa para llevar puesta”, es una túnica en forma de “T” tradicional del país, que fue la prenda de uso común hasta después de la postguerra en Japón. Los kimonos son prendas muy largas, que por lo general llegan hasta las partes bajas del cuerpo, con escotes en forma de “V” y amplias mangas. Dependiendo del sexo y la edad, hay diversas clases de kimonos, pues teniendo esto en cuenta, el corte, el color, la tela y las decoraciones, incluso el estado marital, la época del año y la ocasión, varían. El kimono se viste cubriendo el cuerpo de forma envolvente y sujetado con una faja ancha llamada obi. En la antigüedad, esta prenda tan representativa de Japón, se confeccionaba con un material rústico, pero cuando el país fue influenciando por la cultura china y coreana, se introdujo la seda, haciendo que el kimono fuera un traje suntuoso y lujoso, razón por la cual estos se utilizan para las bodas, ceremonias o festivales tradicionales, y aunque estos ya no son tan comunes en el día a día como antes, siguen siendo una pieza fundamental de la moda japonesa.

Los accesorios para acompañar al kimono son los geta (chancletas de madera) o los zori (sandalias bajas hechas de algodón y cuero) y los tabi, que son calcetines tradicionales que separan el dedo pulgar del resto de los dedos para calzar la sandalia.

El yukata (浴衣) es algo así, como una especie de kimono menos pesado, más ligero, más fino y más fresco, pues está hecho de algodón y se suele utilizar en estaciones cálidas o cuando hace mucha calor, aunque principalmente se usa para las fiestas de verano. Es mucho más ligero que el kimono porque no tiene la capa que cubre normalmente a este y porque no es de seda.

Existen dos tipos de yukata:
El primero es de un estilo simple y se usa comúnmente para dormir o para los baños termales, tanto para hombres como para mujeres, mientras que el segundo es un yukata más elaborado y sirve de vestimenta para las fiestas del verano.

Esta prenda de ropa, al igual que el kimono, es muy significativo en Japón.


La cultura japonesa está llena de color, de pétalos de flor del árbol de cerezo, de una gastronomía extravagante con sabor a mar y a condimentos, y sobretodo, de tradiciones sensacionales y de una educación y unos modales inquebrantables. Es por eso que puedo decir que este país me tiene totalmente encandilada, por su belleza y por su gente, así que, gracias a eso, he decidido crear una tercera parte de mi colección inspirándome en sus vestimentas mas tradicionales y representantes. Por esa razón, en estos diseños podemos ver ese toque asiático que tanto me gusta y que tanto me inspira. Para la parte superior de este outfit, he decidido diseñar una camiseta inspirada en las mangas anchas de los kimonos y en el cuello cruzado en forma de “V” de estos, junto con unos pantalones ceñidos al la cintura y la cadera, para que de esta forma el balance entre la camiseta ancha y fluida, y los pantalones firmes y rígidos, sea fácilmente visible.

Carta de las creadoras de DMA


La moda. Para muchos una simple palabra con significado absurdo, o sin significado alguno. Es amada por muchos, y odiada por otros, pero lo cierto es que la moda, lo queramos o no, es lo que ha sido tendencia en diferentes aspectos de la vida (el vestuario, la gastronomía, etc), durante un cierto período de tiempo.

Para nosotras la moda es mucho más que eso, para nosotras la moda es arte, algo que ha de surgir de la mente humana para ser expresado y compartido, algo que ha surgido de la creatividad teniendo en cuenta el presente, el pasado y el futuro de nuestra historia, para que la gente pueda ponerse algo que sea acorde con la personalidad de cada persona, pues hay modas de todo tipo; también significa el día a día de todos nosotros, lo que cientos de personas han aceptado como lo “ideal” o lo más “moderno”, sin haber ni siquiera intercambiado palabras, es algo que, en conjunto, toleramos todos y podemos considerar como algo propio. Por eso, y porque nos encanta la ropa, el diseño, los complementos, la decoración, etc. Hemos decidido dedicar este treball de recerca a crear ropa, para así exponerla en una pasarela, como haría cualquier profesional, para que, de esta forma, tengamos conocimientos de primera mano sobre lo que más nos apasiona y lo que tenemos pensado hacer en un futuro.

Hay muchos otros ámbitos artísticos que nos gustan, como por ejemplo el diseño gráfico, los medios de comunicación audiovisuales y, por último, la fotografía. Por eso hemos decidido crear otra forma de exponer y presentar (junto con nuestra pasarela) el trabajo que hemos realizado durante estos últimos meses, y que tanto empeño nos ha costado, en formato REVISTA y PANCARTAS PUBLICITARIAS.

Todos los cimientos que forman a esta revista, los hemos ido construyendo poco a poco con esmero, esfuerzo, tiempo y, sobre todo, muchísima dedicación, paciencia y amor, asistiendo a importantes eventos en Barcelona (080 BCN Fashion Show, DULCEWEEKEND) que marcan la moda actual, y haciendo entrevistas a diversas (e importantes) personas que dedican su vida a esto, para así poder crear ropa teniendo en cuenta las bases de nuestro trabajo: Diseñar outfits a partir de trajes tradicionales de diversos países previamente escogidos por cada una de nosotras.

Así, con este pequeño saludo/explicación, os damos la bienvenida a nuestra más preciada “pequeña” creación, la revista y pasarela que plasman nuestro trabajo: “DMA: Fashion Project”.